Ayer en la noche tuvimos una despedida con champaña del campo de plaza Argentina. Beto, Miguel, Nico, Peluca y Julbert celebraron con nosotros y nos dimos abrazos entrañables de amigos de montaña. Mas allá del momento especial que compartimos estábamos sellando la amistad que nos brinda y permite compartir la hembra terracota. Estos seres sin interés distinto que servir y hacernos pasar buenos momentos, nos llenaron de atenciones y cariños que serán nuestras fuerzas en esta etapa que emprendimos hoy.
Después y los abrazos de despedida nos prestamos a emprender de nuevo el camino al campo 1 de altura. Los morrales llenos y tensos como morcillas colgaban de nuestras espaldas con algún que otro elemento colgando de ellos. Subimos hoy con las botas de altura y con tan solo lo estrictamente necesario para el ataque a la conquista. Vestimos, no se si nuestras mejores prendas pero si las mas limpias y presentables para que la montaña nos acoja. A pesar de la carga e incomodidad nos tomó el mismo tiempo la subida lo cual es muestra de la buena aclimatación que hasta el momento henos llevado. El monstruo Rafa que es un poco hiperactivo optó por llevar algo más de carga al campo 2 a 5.400 metros y así lo hizo en tiempo récord.
En el camino muchas expediciones nos gritaban dale fuerza Colombia, eran los guías y porteadores de las mismas con quien hicimos lazos de amistad. Nos apoyan porque nos ven como montañistas, como ellos. La mayoría de los clientes que traen no tienen experiencia de montaña y para ellos ver montañistas que cargan todo y que entienden la mística de la montaña es un refresco.
En el camino nos acompañó una nevada decorativa que viene golpeando la montaña desde el día de ayer. Ha ayudado a pintar de blanco el vestido terracota y gris de la Reina. Los copos apenas pintan el camino y no ofrecen ningún riesgo para los que como nosotros han emprendido la conquista.
Al llegar al campamento nos instalamos rápidamente y procedimos a descansar. Todos llegamos en optimas condiciones, al parecer la montaña nos hace cada día más fuertes y resistentes a sus retos. Pareciera que la hembra se quiere dejar conquistar.
En esta segunda etapa el factor mental empieza a jugar un papel predominante, (sin desconocer lo físico por supuesto)la cabeza debe estar serena y clara para tomar las decisiones acertadas en el momento acertado. La paciencia y espera empiezan a mostrarse como actores del aprendizaje. La presencia y el ahora en cada paso son lo único que nos permiten frenar el deseo loco de salir lo antes posible de esta aventura. El dejarse llevar por los impulsos y la incomodidad llevarían al fracaso total del proyecto. Ya nos estamos acostumbrando al ritmo del baile que la hembra nos plantea y queremos respetarla y respetarnos a nosotros en esto.
Mañana nos moveremos al campo 2 donde hemos decidido descansar por un día. Cargaremos energía, comeremos y nos reiremos para ver si podemos movernos a Cólera, nuestro ultimo campamento el día 16 y buscar la cumbre el 17. Hasta el momento los reportes de tiempo lo dan como un día ideal para la cumbre pero ya iremos viendo como nos sentimos y como se siente la hembra. Los mantendremos informados.
Eduardo Lleras
Campo 1


